La investigación conjunta de CEDHU y OCTE evidencia el uso indebido del sistema penal, demandas abusivas (SLAPPs), estados de excepción permanentes y reformas normativas orientadas a favorecer el avance del extractivismo minero.
La Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU) y el Observatorio de la Conflictividad Territorial del Ecuador (OCTE), con el apoyo de Misereor, presentaron el informe temático: «Criminalización de personas defensoras en el contexto ecuatoriano: Caso Las Naves (Enero 2025 – Mayo 2026)». El documento expone cómo el aparato estatal y judicial ha sido instrumentalizado para amedrentar y procesar penalmente a líderes y comunidades que defienden el agua y la soberanía alimentaria frente a proyectos mineros.
El caso Las Naves: hostigamiento judicial y uso abusivo del derecho penal
El informe profundiza en el conflicto socioambiental originado en el cantón Las Naves por la imposición del proyecto minero Curipamba Sur (El Domo), a cargo de la empresa Curimining S.A. En este cantón el Estado concesionó de manera inconsulta el 80% de su territorio, afectando directamente las zonas de recarga hídrica del cerro Piedra Negra.
Entre los principales hallazgos documentados en el cantón hasta mediados de 2026 se destacan:
- 24 personas defensoras criminalizadas a través de 12 procesos penales, de las cuales cuatro ya cuentan con sentencias condenatorias en primera o segunda instancia.
- Uso desproporcionado de figuras penales graves: Se identificó el uso de, al menos, ocho tipos penales, entre ellos asociación ilícita, daño a bien ajeno, ataque y resistencia, lesiones, robo y secuestro. Además, la Fiscalía ha mantenido investigaciones previas dilatadas contraviniendo los plazos máximos de dos años establecidos en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
- Patrón concertado entre minera y acusadores particulares: El informe revela que el 58% de las causas penales son impulsadas de forma directa por Curimining S.A. o por personas afines a la minera, compartiendo el patrocinio del mismo estudio jurídico corporativo con sede en Quito.
- Demandas estratégicas contra la participación pública (SLAPPs): Organizaciones como CEDHU han sido blanco de litigios abusivos, como una demanda de Hábeas Data por difundir testimonios de la falta de consulta ambiental, así como pedidos públicos de investigación a su financiamiento y campañas de estigmatización en redes locales.
El sistema legal a medida del extractivismo
Durante el período analizado, se identifica la consolidación de un marco jurídico diseñado para eliminar trabas a los proyectos mineros:
- Flexibilización de normativa ambiental: La reforma a la Ley de Minería sustituyó la obligatoriedad de la licencia ambiental previa por una simple «autorización ambiental»
- Leyes restrictivas contra la sociedad civil: La Ley Orgánica de Transparencia Social y su reglamento prohíben expresamente a las ONG e instancias comunitarias «interferir» u obstaculizar proyectos mineros autorizados, bajo amenaza de disolución y suspensión de personería jurídica por cuatro años.
- Abuso sistemático de los Estados de Excepción: Entre enero de 2024 y mediados de 2026 se decretaron 25 Estados de Excepción, normalizando la suspensión de derechos, allanamientos sin orden judicial e intervenciones conjuntas de Fuerzas Armadas y Policía Nacional en territorios en conflicto minero como Las Naves, Echeandía, La Maná y Palo Quemado.
Exigencias urgentes
Ante este alarmante escenario, las organizaciones autoras del informe demandan al Estado ecuatoriano:
- El cese inmediato de la criminalización y del uso instrumental del sistema penal contra campesinos, campesinas y colectivos que defienden legítimamente sus territorios y fuentes de agua.
- El archivamiento de las investigaciones penales que hayan superado los plazos legales del COIP y violen la seguridad jurídica y el debido proceso de las personas defensoras.
- Garantías plenas para el ejercicio de la defensa de derechos humanos y de la naturaleza, frenando la estigmatización, la vigilancia arbitraria y el hostigamiento a las organizaciones acompañantes.
- El respeto irrestricto a los derechos colectivos y de la naturaleza, revisando los títulos y autorizaciones mineras otorgadas a espaldas de la población y sin consulta previa, libre e informada.



